Cuando empecé a trabajar en el estado tenía un compañero en la oficina que odiaba la fotocopiadora, o cómo él le llamaba: el facsímil. Explicaba que este odio nacía por su parentesco etimológico con el fascismo y contaba que eso le llevo a crear su mayor invento: una modificación en la máquina que introducía pequeños cambios aleatorios casi imperceptibles en la copia.
Cada vez que llegaba una máquina para reparar él le hacía su "mejora".
Su uso no se extendió demasiado pues la modificación había que hacerla artesanalmente debido a la desconfianza que tenía hacia Ford y sus métodos.
Lo escuché bromear sobre esto en distintos lugares, ante distintos públicos. Cómo se podrán imaginar el chiste era siempre era el mismo pero con pequeñas modificaciones. Generalmente era algo así:
- No me gusta la producción Fordiana se empieza homogeneizando la producción, luego el pensamiento y se termina invadiendo Polonia.
- Además Fordiana suena a psicólogo austríaco - Decía y engolaba la voz mientras fingía fumar un habano "La producción de bienes sufre de complejo industrial de Edipo... Se quiere coger a la fábrica" y remataba, haciéndole honor al padre de psicoanálisis, tomándose una línea de producción frente a toda la oficina.